Educación
Un CRM para instituciones educativas, de la consulta a la matrícula
Las inscripciones se juegan en pocas semanas al año y la mayoría se cae entre «me interesa» y «traje los papeles». Ahí es donde sirve tener el seguimiento hecho y no confiado a la memoria.

Educación
Qué cambia
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La campaña termina en una ficha, no en una planilla
El formulario de inscripción crea el contacto y lo pone en la primera etapa de admisión, con la carrera o el curso que eligió. Nadie tiene que copiar filas de una planilla a otra el lunes por la mañana.
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El papel que falta se pide solo
Una automatización avisa a los tres días a quien todavía no mandó la documentación, por el canal donde contesta. Es el recordatorio que nadie tiene tiempo de hacer a mano y el que más matrículas salva.
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La familia y el alumno, en la misma ficha
La madre escribe por WhatsApp, el padre manda un correo y el alumno consulta por Instagram. Los tres quedan enlazados al mismo expediente, así que quien atiende ve la conversación completa y no tres versiones sueltas.
Lo que suelen preguntar
¿Sirve igual para un curso corto que para una carrera?
Sí, con tableros distintos. Un curso de dos meses tiene tres etapas y se resuelve en una semana; una carrera tiene entrevista, documentación y examen de ingreso. Cada uno con sus etapas y sus tiempos, en la misma cuenta.
¿Puedo mandar avisos a los ya inscriptos?
Sí, por correo o con plantillas de WhatsApp: cambio de aula, suspensión por clima, fecha de examen. Como cada uno tiene su ficha, se puede avisar solo a un curso y no a toda la base.
¿Y los datos de menores de edad?
Se guardan igual que el resto, cifrados y con acceso por rol, pero la responsabilidad de tener el consentimiento de quien corresponda es de la institución. Conviene declararlo en el formulario de inscripción y guardar esa aceptación con la ficha, que es lo que meruma hace por defecto.