Procesos
Un tablero donde se ve en qué anda cada venta
Etapas propias, fichas que se arrastran de una a la siguiente y un aviso cuando algo lleva demasiado tiempo quieto. Sin planilla paralela y sin preguntar en el grupo cómo viene aquello.

Procesos
Qué cambia
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Las etapas son las tuyas
Un proceso para vender, otro para posventa, otro para reclamos: cada uno con sus etapas, sus campos y su gente. No hay un embudo único al que haya que adaptar el negocio.
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La ficha nace de la conversación
Desde el chat creas la ficha con el contacto ya cargado, y desde la ficha vuelves a la conversación. Si conectas un canal para que lo haga solo, cada contacto nuevo entra directamente al tablero.
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Se ve dónde se traba
Cuánto hay en cada etapa, cuánto tiempo lleva ahí y qué se ganó o se perdió. La etapa donde todo se detiene aparece sola, sin armar un informe.
Lo que suelen preguntar
¿Puedo tener más de un tablero?
Sí, los que necesites. Un mismo contacto puede tener fichas en varios a la vez: estar en la venta de un producto y en el reclamo de otro sin que se mezclen.
¿La ficha se mueve sola?
Si tú lo decides. Con una automatización, una ficha puede pasar de etapa cuando el cliente responde, cuando se firma un documento o cuando pasan tres días sin novedades. También al revés: mover la ficha puede disparar un mensaje.
¿Sirve si no vendo productos?
Sí. Una etapa no tiene que ser una venta: puede ser una inscripción, un expediente, un presupuesto de obra o un paciente que espera turno. Lo que se ordena es un camino con pasos, se llame como se llame.